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miércoles, julio 30, 2008

Los casi olvidados

Lucía está trabajando como Monitora de Tiempo Libre en Piedrahíta. fuimos el viernes a buscarla y nos dimos un garbeíto por la zona.
El pueblo, señorial en otros tiempos, hoy dormita a la sombra del palacio de la Duquesa de Alba. Ni el clima ni los presupuestos dan para que el parque que lo rodea sea un paseo totalmente placentero.
Y las luchas antiguas han dejado mella en algunas construcciones, como el convento de Santo domingo del siglo XIV. Tuvo que albergar un buen número de monjes porque las ruinas son importantes. Pero del esplendor pasado, poco queda.

Tal vez la inmensidad de estas tierras áridas y duras se lleve por delante todo, hasta las iniciativas de conservación. El castillo roquero de El Mirón es otra muestra de este paso implacable del tiempo y de las inclemencias de este clima. Un viento seco solano puede azotar las cumbres redondas de estas estribaciones durante días y días. ¡Hasta mi sombrero se llevaba! menos mal que Lucía corrió a recogerlo.


No hay nada mejor para hacer historia de nuestra historia que recorrer los pueblos perdidos, de corrales destartalados y maquinaria abandonada. De casas cerradas en calles imposibles porque no llevan a ninguna parte.
Y sin embargo, cuando uno trasciendo la pena de la soledad y la dificultad que tuvieron que vivir sus moradores, estos sitios aportan paz.
Los casi olvidados.


Abrazotes

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3 Comments:

  • Por curiosidad,¿la de la foto, es la madre o la hija?. Si es la hija se parece muchísimo a la madre!!.
    Tienes razón, supongo que será Castilla y su aridez que se lo come todo, aunque las paredes de sus casas y castillos son recias y aguantan siglos...
    Ïñigo se enfada mucho con los de Patrimonio pero me imagino que se tiene que necesitar muchíiiiisimo dinero para conservar todo, no sé, no soy una experta en el tema, sólo sé de obras en mi casa y valen un pastón...

    By Blogger Carmen, at 9:58 p. m.  

  • Es la hija. tienes razón las obras en casa cuestan un ocngo y las públicas dos o tres congos porque en el camino dle pago final, alguien se tendrá que llevar algo. Digo yo.
    Yo también me enfado con Patrimonio y con la política de conservación, que dicho sea de paso, lleva sin cambiar siglos.
    Está claro que la conservación y la modernidad no se llevan bien. Desgraciadamente por ello se echan a perder sugares estupendos.
    ¡Qué le vamos a hacer!
    Abrazotes

    By Blogger caluad, at 2:27 p. m.  

  • Que aguanten las piedras hasta que les llegue su hora, espero que Valentina nos sirva algún día de guía por estos parajes y sea esa la escusa para volver a encontrarnos.
    Abrazos.

    By Blogger Miguel Roa, at 10:28 a. m.  

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